MASTER LY 22
Laly
Mis alas volvieron a crecer entre intensos dolores.
Ya no son bellas, tienen profundas cicatrices que hablan de lo vivido, que reflejan el camino tortuoso que recorrió y las batallas libradas.
Pero son mis alas y las amo. Tienen grabado a fuego mi historia, son parte de mi...
Ahora mis alas pueden llevarme por cielos azules para que la brisa me acaricie y el sol entibie mis viejos huesos. Mis plumas ya opacas brillan bajo los rayos de un sol otoñal en las alboradas.
Hoy tengo un cielo amplio, bello y vital. No necesito buscarlo con desesperación en algún resquicio, ya no me ahogo en cautiverio.
Todo quedo atrás. esos momentos que entre barrotes buscaba la manera de encontrar mi pedacito de cielo y así encontrar mi esencia.
Esos días mirando ese diminuto azul, esas noches en que las estrellas lloraban al verme, necesite decirme, convencerme hasta el cansancio que yo pertenecía a ese universo, que yo formaba parte del milagro de la creación.
Viendo ese espacio infinito ,al cual sentía mágico, en mis peores momentos encontré la fuerza que me ayudó a ver mi individualidad, descubrir que sentía, que anhelaba, que amaba, quien era realmente yo. Supe que todos nacemos para ser libres, sin cadenas, sin mordazas... pero con respeto hacia el otro. Entonces abrí la jaula, avancé, me hice ver, no calle mas...
Finalmente con mis alas renacidas y este firmamento sembrado de estrellas puedo al fin saber que es la felicidad.
Ya no son bellas, tienen profundas cicatrices que hablan de lo vivido, que reflejan el camino tortuoso que recorrió y las batallas libradas.
Pero son mis alas y las amo. Tienen grabado a fuego mi historia, son parte de mi...
Ahora mis alas pueden llevarme por cielos azules para que la brisa me acaricie y el sol entibie mis viejos huesos. Mis plumas ya opacas brillan bajo los rayos de un sol otoñal en las alboradas.
Hoy tengo un cielo amplio, bello y vital. No necesito buscarlo con desesperación en algún resquicio, ya no me ahogo en cautiverio.
Todo quedo atrás. esos momentos que entre barrotes buscaba la manera de encontrar mi pedacito de cielo y así encontrar mi esencia.
Esos días mirando ese diminuto azul, esas noches en que las estrellas lloraban al verme, necesite decirme, convencerme hasta el cansancio que yo pertenecía a ese universo, que yo formaba parte del milagro de la creación.
Viendo ese espacio infinito ,al cual sentía mágico, en mis peores momentos encontré la fuerza que me ayudó a ver mi individualidad, descubrir que sentía, que anhelaba, que amaba, quien era realmente yo. Supe que todos nacemos para ser libres, sin cadenas, sin mordazas... pero con respeto hacia el otro. Entonces abrí la jaula, avancé, me hice ver, no calle mas...
Finalmente con mis alas renacidas y este firmamento sembrado de estrellas puedo al fin saber que es la felicidad.
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