chejonak
Poeta recién llegado
Buscando el momento,
despierto algo loco en la mañana,
desprendiéndome en el viento
caigo desarmado en la batalla.
Voy perdido humanizándome,
pero los cuchillos se clavan igual,
la sangre brota con tranquilidad,
y mis ojos no saben si llorar, cantar,
o simplemente contemplar
a la tibia y rojiza lava que me cubre
como una manta de seda,
que me abriga para verme ceder.
Penetrado en un trance matinal,
veo el temor del mas allá al verme entrar,
yo solo busco mi nirvana,
no me dejen detrás de las rejas...
dejen que pueda entrar...
Desquiciado invento palabras,
intentando hablar con un hada.
No encuentro el hada, ni las palabras,
ni las manías de mi cerebro,
para aparentar que estoy enfermo.
Y como siempre,
espero en el suburbio,
y como nunca puedo verte,
siento que a veces yo soy la muerte,
supongo que el tiempo sabrá,
que en el mundo mi suicidio no sonará.
despierto algo loco en la mañana,
desprendiéndome en el viento
caigo desarmado en la batalla.
Voy perdido humanizándome,
pero los cuchillos se clavan igual,
la sangre brota con tranquilidad,
y mis ojos no saben si llorar, cantar,
o simplemente contemplar
a la tibia y rojiza lava que me cubre
como una manta de seda,
que me abriga para verme ceder.
Penetrado en un trance matinal,
veo el temor del mas allá al verme entrar,
yo solo busco mi nirvana,
no me dejen detrás de las rejas...
dejen que pueda entrar...
Desquiciado invento palabras,
intentando hablar con un hada.
No encuentro el hada, ni las palabras,
ni las manías de mi cerebro,
para aparentar que estoy enfermo.
Y como siempre,
espero en el suburbio,
y como nunca puedo verte,
siento que a veces yo soy la muerte,
supongo que el tiempo sabrá,
que en el mundo mi suicidio no sonará.
