Me dijo un día mi niña
la alegría de mi casa,
algo que le había ocurrido,
con sus jóvenes palabras.
En concreto las palabras
eran simples ha, ha, ha,
que pronunciaban su boca
intentando así de hablar,
por sus gestos averigüe,
que me hablaba de una niña
que con ella discutió,
una hija de vecina,
eso es lo que me contó,
yo estaba fijo en sus gestos
y las gentes en los míos,
me observaban escuchando
el ha, ha, ha, embebido,
cuando ella terminó
el ha, ha, ha, de sus chismes,
yo muy serio pregunté,
y entonces tú ¿que dijiste?.
la alegría de mi casa,
algo que le había ocurrido,
con sus jóvenes palabras.
En concreto las palabras
eran simples ha, ha, ha,
que pronunciaban su boca
intentando así de hablar,
por sus gestos averigüe,
que me hablaba de una niña
que con ella discutió,
una hija de vecina,
eso es lo que me contó,
yo estaba fijo en sus gestos
y las gentes en los míos,
me observaban escuchando
el ha, ha, ha, embebido,
cuando ella terminó
el ha, ha, ha, de sus chismes,
yo muy serio pregunté,
y entonces tú ¿que dijiste?.