Estacado
Poeta fiel al portal
Les comparto este poema que hace ya tiempo lo mostre en otro foro, pero que no puedo dejar de leer porque me recuerda muchas cosas y me gustaría compartirlo con ustedes.
MI MENTE ME TRAICIONA 27/05/05
Hoy mi mente me hizo recordarte,
Cuando más distraído me encontraba,
Se detuvo el tiempo un minuto,
Y sin percatar de donde andaba,
Pude darme cuenta,
Que caminaba cerca de tus pasos,
Abrazando a tu sombra,
Y sólo recordando todo ese camino,
El cual ya habíamos recorrido,
Un camino que me daba más imágenes,
Que más que mil palabras,
Me senté en aquella misma banca,
En la que solía estar contigo,
Me sentía tan triste este día,
Que al voltear a mi derecha yo sentía tu esencia,
Al voltear hacia mi izquierda eras tú alejándote de esa misma banca,
Era tanta mi tristeza,
Que detuve ese momento en tu presencia,
Me acerque corriendo a tu silueta,
Con más de una lagrima en mis ojos,
Te grite quédate conmigo,
Y al tomarte yo en mis brazos,
No eras más que polvo y cenizas,
Volteaba a todos lados pues sentía tu voz llamándome a lo lejos,
Te buscaba en todas partes,
Y cuando por fin vi que te encontraba,
Me miraste fijamente y solamente me dijiste que te recordara bella en ese día,
Pues cada vez eran más los días en que me alejaba de tu alma,
Y se acercaba más el día, en que ni siquiera ya te recordaría. . . .
MI MENTE ME TRAICIONA 27/05/05
Hoy mi mente me hizo recordarte,
Cuando más distraído me encontraba,
Se detuvo el tiempo un minuto,
Y sin percatar de donde andaba,
Pude darme cuenta,
Que caminaba cerca de tus pasos,
Abrazando a tu sombra,
Y sólo recordando todo ese camino,
El cual ya habíamos recorrido,
Un camino que me daba más imágenes,
Que más que mil palabras,
Me senté en aquella misma banca,
En la que solía estar contigo,
Me sentía tan triste este día,
Que al voltear a mi derecha yo sentía tu esencia,
Al voltear hacia mi izquierda eras tú alejándote de esa misma banca,
Era tanta mi tristeza,
Que detuve ese momento en tu presencia,
Me acerque corriendo a tu silueta,
Con más de una lagrima en mis ojos,
Te grite quédate conmigo,
Y al tomarte yo en mis brazos,
No eras más que polvo y cenizas,
Volteaba a todos lados pues sentía tu voz llamándome a lo lejos,
Te buscaba en todas partes,
Y cuando por fin vi que te encontraba,
Me miraste fijamente y solamente me dijiste que te recordara bella en ese día,
Pues cada vez eran más los días en que me alejaba de tu alma,
Y se acercaba más el día, en que ni siquiera ya te recordaría. . . .