LOLA MARÍA
Poeta recién llegado
Luna nueva espiando en la noche despejada. Suspendida en mi cielo le ruego su creciente celoso, sutil, tímido pero ya claro. Me arroja a la espuma de sus mares y al oro de sus sales, al vapor de la vida, al vértigo de mi sangre.
Luna creciente esperando mis rituales y mis latidos renacientes.
Hay una luna nueva prometiéndome milagros y chispas de fuegos eternos, mañanas de aromas inquietos, soles reflejando el color de los cielos.
Luna creciente esperando mis rituales y mis latidos renacientes.
Hay una luna nueva prometiéndome milagros y chispas de fuegos eternos, mañanas de aromas inquietos, soles reflejando el color de los cielos.