child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Otra vez, solo y desconcertado.
Mil estrellas a mí alrededor,
caen y en un cajón permanecen encerradas,
estoy demasiado ciego como para entender.
Desde mi tumba aislada observo
a aquella lejana y prohibida luna,
no es que el sol no me lo permita,
me acostumbré a en mi sarcófago delirar.
Decido salir, pero no te encuentro.
Tu luz a veces opaca mi realidad,
en mi locura me interno un poco más,
demasiado sordo como para voltear.
Tanto tiempo llevo así,
pero nunca logro acostumbrarme.
En aquel extraño firmamento sumergida,
quizá nunca logre volver a tenerte.
Siempre sumido en la espera,
no hay vela que reemplace tu fulgor.
En el sótano de mi conciencia
yace el verdadero yo.
Quizá el resto de mis días
ahogue en esta rutina, esperando.
Pero para ese entonces ninguna luz
podrá brillar en tanta oscuridad.
Mil estrellas a mí alrededor,
caen y en un cajón permanecen encerradas,
estoy demasiado ciego como para entender.
Desde mi tumba aislada observo
a aquella lejana y prohibida luna,
no es que el sol no me lo permita,
me acostumbré a en mi sarcófago delirar.
Decido salir, pero no te encuentro.
Tu luz a veces opaca mi realidad,
en mi locura me interno un poco más,
demasiado sordo como para voltear.
Tanto tiempo llevo así,
pero nunca logro acostumbrarme.
En aquel extraño firmamento sumergida,
quizá nunca logre volver a tenerte.
Siempre sumido en la espera,
no hay vela que reemplace tu fulgor.
En el sótano de mi conciencia
yace el verdadero yo.
Quizá el resto de mis días
ahogue en esta rutina, esperando.
Pero para ese entonces ninguna luz
podrá brillar en tanta oscuridad.