Crivas92
Poeta recién llegado
En la esquina de mi alma
tras la cortina de la alegría
hay un espacio oculto,
mi llamada sala del desgano,
donde me suelo sentar
a perder el tiempo.
Más allá hay una escalera
donde casi no entra luz,
al bajar por ella,
las gradas de la introspección,
se encuentra un pequeño cuarto
con un ventanal de fondo
que cubre la pared entera.
A veces,
cuando siento que
mis luces se van apagando,
me gusta bajar al pequeño cuarto,
apoyarme contra la luna
y ponerme a escribir
bajo el calor abrazador de las verdades infinitas
y la luz de la desesperanza.
tras la cortina de la alegría
hay un espacio oculto,
mi llamada sala del desgano,
donde me suelo sentar
a perder el tiempo.
Más allá hay una escalera
donde casi no entra luz,
al bajar por ella,
las gradas de la introspección,
se encuentra un pequeño cuarto
con un ventanal de fondo
que cubre la pared entera.
A veces,
cuando siento que
mis luces se van apagando,
me gusta bajar al pequeño cuarto,
apoyarme contra la luna
y ponerme a escribir
bajo el calor abrazador de las verdades infinitas
y la luz de la desesperanza.