España, país de papagayos albinos picoteando cráneos gaseosos
de abrevaderos de cacao en coños afganos
de nanas de tórax y fémur quebrados
mi país, de cangrejos con frac y coronas de marfil
de quietud prostituida en sobredosis de semen bicolor
con ciudades pecera que derraman ácido de arena grisácea
mi país, con retretes donde se excretan sollozos de piel y uñas daltónicas
de construcciones deformes de miedo y mirillas para sonámbulos
de sacerdotes ungidos con la dentadura ordeñada de taciturnos terneros
con vidrieras impostadas de coherente irrealidad coprófaga
mi país, colirio de lava y mierda en estériles ojos de cristal
de cirios clavados en el hastío de un desalado lirio
de lágrimas de menta que forman posos de rímel y saliva sobre mi abdomen.
España, orgasmo arterial de venas de galápagos seccionadas y gritos de ventilador
con monjas de hiedra y vaho que abanican en su regazo embriones de madera y sal
de remiendos de pezón y napa
de raíces de clavel tricotadas en tambores roídos de memoria
mi país, que gota a gota infusiona la médula amarga de porosa aceituna
que eclosiona a diario en procesiones de ocas zambas
de son de maracas y mosquitos en hamacas de glucosa y sangre
con sudor de ingles maceradas en tendones abúlicos y desmembrados.
España, astilla de maza carcomida por funambulistas y xilófagos.
de abrevaderos de cacao en coños afganos
de nanas de tórax y fémur quebrados
mi país, de cangrejos con frac y coronas de marfil
de quietud prostituida en sobredosis de semen bicolor
con ciudades pecera que derraman ácido de arena grisácea
mi país, con retretes donde se excretan sollozos de piel y uñas daltónicas
de construcciones deformes de miedo y mirillas para sonámbulos
de sacerdotes ungidos con la dentadura ordeñada de taciturnos terneros
con vidrieras impostadas de coherente irrealidad coprófaga
mi país, colirio de lava y mierda en estériles ojos de cristal
de cirios clavados en el hastío de un desalado lirio
de lágrimas de menta que forman posos de rímel y saliva sobre mi abdomen.
España, orgasmo arterial de venas de galápagos seccionadas y gritos de ventilador
con monjas de hiedra y vaho que abanican en su regazo embriones de madera y sal
de remiendos de pezón y napa
de raíces de clavel tricotadas en tambores roídos de memoria
mi país, que gota a gota infusiona la médula amarga de porosa aceituna
que eclosiona a diario en procesiones de ocas zambas
de son de maracas y mosquitos en hamacas de glucosa y sangre
con sudor de ingles maceradas en tendones abúlicos y desmembrados.
España, astilla de maza carcomida por funambulistas y xilófagos.
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