Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
La duda me sorprende corrosiva
oliendo en desazón y en arrebato;
la duda me dispara su alegato
hiriéndome la fe que vive arriba.
En plena confusión la duda activa
la fuerza que refuerza su mandato;
la duda se complace todo el rato
en darse un poco más a quien la estiba.
Con ella se recela de uno mismo
y todo sólo es simple conjetura
envuelta en el corsé de un silogismo.
La duda te empobrece la estatura
y el cielo se desangra en el abismo.
y el hombre se atraganta de cordura.
oliendo en desazón y en arrebato;
la duda me dispara su alegato
hiriéndome la fe que vive arriba.
En plena confusión la duda activa
la fuerza que refuerza su mandato;
la duda se complace todo el rato
en darse un poco más a quien la estiba.
Con ella se recela de uno mismo
y todo sólo es simple conjetura
envuelta en el corsé de un silogismo.
La duda te empobrece la estatura
y el cielo se desangra en el abismo.
y el hombre se atraganta de cordura.