Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
MI DIOSA OSCURA.
En el cáliz
Solitario de tu cuerpo,
quiero beber la sangre,
la sangre de tu alma condenada
por mi caricias
e instintos bestiales.
En las sábanas blancas
quiero escribir oráculos,
con la tinta
de tus lágrimas placenteras,
arrancando los lamentos
de tu castigado vientre,
por el verdugo encarnado
en la mazmorra
de tu intimidad.
Quiero oler el mar en ti
y perderme en ese vaivén
de la seducción,
de la balsa de tu cuerpo.
Ahogarme
en el remolino de tus besos.
y que una vez muerto,
la extasiada y oscura
de mi hombría ,
llore en entre tus labios
las lágrimas de la lujuria.
Quiero poseerte así,
mi diosa oscura
en una noche de luna tenue.
Sebastian Dusalgi.
En el cáliz
Solitario de tu cuerpo,
quiero beber la sangre,
la sangre de tu alma condenada
por mi caricias
e instintos bestiales.
En las sábanas blancas
quiero escribir oráculos,
con la tinta
de tus lágrimas placenteras,
arrancando los lamentos
de tu castigado vientre,
por el verdugo encarnado
en la mazmorra
de tu intimidad.
Quiero oler el mar en ti
y perderme en ese vaivén
de la seducción,
de la balsa de tu cuerpo.
Ahogarme
en el remolino de tus besos.
y que una vez muerto,
la extasiada y oscura
de mi hombría ,
llore en entre tus labios
las lágrimas de la lujuria.
Quiero poseerte así,
mi diosa oscura
en una noche de luna tenue.
Sebastian Dusalgi.