child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Recuerdo sus miradas invasivas,
un tanto enojadas, intrigadas,
con sus escrúpulos tatuados en
cada movimiento que realizaba.
¡Cómo olvidar sus palabras!
Siempre disfrazadas de luz,
condimentadas con sarcasmo.
¡Ah! Que sabrosa hipocresía.
Me ahoga una profunda nostalgia
cada vez que repaso sus pasos,
siempre hacia el rumbo opuesto
del que predicaban sus engaños.
Extraño a cada extraño que
sin conocerme me ha juzgado,
sus altezas rastreras que,
bajo su sombra, de mi abusaron.
Que raro se siente caminar
y no ser apartado, olvidado,
no es que me haya integrado,
simplemente los he abandonado.
Y a pesar de tanta melancolía,
que hoy desde aquí recuerdo,
ruego que no me saquen de éste
encierro que suelen llamar muerte.
Me repugna la idea de volver
a formar parte de su rebaño,
prefiero quedarme aquí junto
a mis queridos amigos: los gusanos.
un tanto enojadas, intrigadas,
con sus escrúpulos tatuados en
cada movimiento que realizaba.
¡Cómo olvidar sus palabras!
Siempre disfrazadas de luz,
condimentadas con sarcasmo.
¡Ah! Que sabrosa hipocresía.
Me ahoga una profunda nostalgia
cada vez que repaso sus pasos,
siempre hacia el rumbo opuesto
del que predicaban sus engaños.
Extraño a cada extraño que
sin conocerme me ha juzgado,
sus altezas rastreras que,
bajo su sombra, de mi abusaron.
Que raro se siente caminar
y no ser apartado, olvidado,
no es que me haya integrado,
simplemente los he abandonado.
Y a pesar de tanta melancolía,
que hoy desde aquí recuerdo,
ruego que no me saquen de éste
encierro que suelen llamar muerte.
Me repugna la idea de volver
a formar parte de su rebaño,
prefiero quedarme aquí junto
a mis queridos amigos: los gusanos.