MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Son extraños los cipreses custodiando el silencio,
las amapolas cuarteadas en el campo de batalla,
entre tumultos de vanidades ignominiosas,
los enigmas perentorios cubriendo la soledad,
soportada por pilares cristalizados de lágrimas.
Y mientras, en la memoria:
perdura férrea e inalterable la mimetizada melancolía,
cognición laureada, que el tiempo no quiere borrar.
Y todo, convertido en encaje vaporoso de la memoria,
retórica protuberante, visiblemente imantada,
inflamando astutamente sus treguas y pausas.
Y los intentos de huida:
son astros relevantes arrancados de su vía,
indiferencias erráticas y divagadoras,
coaligadas con las sombras en suspensión,
dilatando el infortunio de tiempo y sus fracciones,
intentando rescatar las partes alícuotas de ese tiempo.
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