• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Melancólicos 28 : Cuando los ojos no sonríen

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Cuando los ojos no sonríen
se pierde la felicidad en la noche,
y un sonido de viento procedente
de lo más íntimo, vence a la oscuridad
estertórea, de cabello ondulado
en su solsticio embrujado.

Es grato ver la inmortalidad de la tristeza
brotando de horizontes azulados, otoños encantados,
en nieblas que parecen espuma, en campanarios
con su reloj marcando el ritmo del tiempo.

Sobre una isla desierta se expande su riqueza
escurriéndose hacia el mar de corales y marfil
donde resplandecen los galeones hundidos
soportando la salinidad de la nada.

Hipnotizado, el bosque,
mira con altivez tremebunda
mi palpitar de escalofrío,
lamentaciones
que transcurren por caminos polvorientos
donde la nada no existe
son ecos de los árboles,
que la sombra proporciona.

La voz de los duendes,
entre cáñamo y bambú,
me invitan a caminar
por las sombrías sombras
del atardecer de tu cuerpo,
oliendo a romero e hierbabuena;
mezcla álgida de perfumes
que iluminan nuestra pasión
desasida por una corriente fugaz
que embriaga mi alma.

¿Será que haya olvidado la sonrisa?
¿Tal vez tu mirada es iracunda?
ando desconsolado en este valle,
mártir de tu volcán apagado,
de tus labios secos,
soy una farola sin luz
que se le olvidó sonreír..
 


Cuando los ojos no sonríen
se pierde la felicidad en la noche,
y un sonido de viento procedente
de lo más íntimo, vence a la oscuridad
estertórea, de cabello ondulado
en su solsticio embrujado.

Es grato ver la inmortalidad de la tristeza
brotando de horizontes azulados, otoños encantados,
en nieblas que parecen espuma, en campanarios
con su reloj marcando el ritmo del tiempo.

Sobre una isla desierta se expande su riqueza
escurriéndose hacia el mar de corales y marfil
donde resplandecen los galeones hundidos
soportando la salinidad de la nada.

Hipnotizado, el bosque,
mira con altivez tremebunda
mi palpitar de escalofrío,
lamentaciones
que transcurren por caminos polvorientos
donde la nada no existe
son ecos de los árboles,
que la sombra proporciona.

La voz de los duendes,
entre cáñamo y bambú,
me invitan a caminar
por las sombrías sombras
del atardecer de tu cuerpo,
oliendo a romero e hierbabuena;
mezcla álgida de perfumes
que iluminan nuestra pasión
desasida por una corriente fugaz
que embriaga mi alma.

¿Será que haya olvidado la sonrisa?
¿Tal vez tu mirada es iracunda?
ando desconsolado en este valle,
mártir de tu volcán apagado,
de tus labios secos,
soy una farola sin luz
que se le olvidó sonreír..
Lo veo por aquí con mucha melancolía.
Dulces versos.

Un abrazo fuerte
 


Cuando los ojos no sonríen
se pierde la felicidad en la noche,
y un sonido de viento procedente
de lo más íntimo, vence a la oscuridad
estertórea, de cabello ondulado
en su solsticio embrujado.

Es grato ver la inmortalidad de la tristeza
brotando de horizontes azulados, otoños encantados,
en nieblas que parecen espuma, en campanarios
con su reloj marcando el ritmo del tiempo.

Sobre una isla desierta se expande su riqueza
escurriéndose hacia el mar de corales y marfil
donde resplandecen los galeones hundidos
soportando la salinidad de la nada.

Hipnotizado, el bosque,
mira con altivez tremebunda
mi palpitar de escalofrío,
lamentaciones
que transcurren por caminos polvorientos
donde la nada no existe
son ecos de los árboles,
que la sombra proporciona.

La voz de los duendes,
entre cáñamo y bambú,
me invitan a caminar
por las sombrías sombras
del atardecer de tu cuerpo,
oliendo a romero e hierbabuena;
mezcla álgida de perfumes
que iluminan nuestra pasión
desasida por una corriente fugaz
que embriaga mi alma.

¿Será que haya olvidado la sonrisa?
¿Tal vez tu mirada es iracunda?
ando desconsolado en este valle,
mártir de tu volcán apagado,
de tus labios secos,
soy una farola sin luz
que se le olvidó sonreír..
Muy buen poema melancólico amigo José.
Un gusto pasar.
Abrazo grande!
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba