[center:6a21fc2ac8]Y el tiempo sigue girando,
en las agujas de un reloj ya vencido
por el tiempo que él mismo ha protegido
y me ha llevado trastabillando...
cojeando en los pasillos que se tornan solos,
solos porque la soledad no se esconde...
Y yo tengo miedo de abrir los ojos, y no ver nada de nada...
Creyendo que las horas no las paso en vano,
sabiendo que ahora ellas pasan por mí...
Y ese rojizo cielo que me llama temprano,
y clama un mundo por ti...
siguen pasando así, esos años...
llevándome cerca del final
dicen que me incorpore a la maquinaria,
que el mundo seguirá corriendo sin mí,
y no me esperará como tu no esperas,
y seguirás huyendo así...
huyen de mí los gorriones desesperados,
que adonde voy les llevo el otoño... y más tarde el estío...
que a la melancolía me he acostumbrado
me acostumbre a estar sin ti... pero no... que frío...
Y es que cierra la puerta si es que vienes,
que afuera está haciendo frío...
que ahora sólo vago en las tardes,
y he renunciado a la pasión que arde,
en los corazones...
de aquellos que aun sienten el calor...
pensando...
que tal vez yo le di mil razones
a la soledad...
nostalgia de escribir mil canciones
y tu frialdad...
que me adelanta el invierno todo el año...
y que un año, nunca ha sido suficiente,
para poder olvidar...
que las hojas siguen cayendo allá en tu patio...
y detrás de las vallas aun juegan esos niños,
que alguna vez fuimos...
que nos despedimos...
que no te voy a olvidar...[/center:6a21fc2ac8]
en las agujas de un reloj ya vencido
por el tiempo que él mismo ha protegido
y me ha llevado trastabillando...
cojeando en los pasillos que se tornan solos,
solos porque la soledad no se esconde...
Y yo tengo miedo de abrir los ojos, y no ver nada de nada...
Creyendo que las horas no las paso en vano,
sabiendo que ahora ellas pasan por mí...
Y ese rojizo cielo que me llama temprano,
y clama un mundo por ti...
siguen pasando así, esos años...
llevándome cerca del final
dicen que me incorpore a la maquinaria,
que el mundo seguirá corriendo sin mí,
y no me esperará como tu no esperas,
y seguirás huyendo así...
huyen de mí los gorriones desesperados,
que adonde voy les llevo el otoño... y más tarde el estío...
que a la melancolía me he acostumbrado
me acostumbre a estar sin ti... pero no... que frío...
Y es que cierra la puerta si es que vienes,
que afuera está haciendo frío...
que ahora sólo vago en las tardes,
y he renunciado a la pasión que arde,
en los corazones...
de aquellos que aun sienten el calor...
pensando...
que tal vez yo le di mil razones
a la soledad...
nostalgia de escribir mil canciones
y tu frialdad...
que me adelanta el invierno todo el año...
y que un año, nunca ha sido suficiente,
para poder olvidar...
que las hojas siguen cayendo allá en tu patio...
y detrás de las vallas aun juegan esos niños,
que alguna vez fuimos...
que nos despedimos...
que no te voy a olvidar...[/center:6a21fc2ac8]