Hoy subí al monte
caminé ausente,
heladas veredas
solitarias sendas
y duras pendientes.
El agua en la cara
la nieve en los pies
el frío en el alma.
Solo me acompaña
el silbo del viento,
si aullara el lobo
hoy no lo oiría,
Voy con mi cayado
y mi melancolía.