Carlos José Pedrosa Navas
Poeta recién llegado
Por caminos perdidos, un día encontré el abismo, y al verme reflejado, comprendí que no era yo. Corriendo de lado a lado, vi un tapiz rojo y un dado, al diablo con el diablo, al diablo, con los esclavos. De mi vida, si pedir si pido, y si lo cojo y despojo para luego llorar, será, que otrora brisa me da... Fugaz luz, a veces ciega a uno, pero prefiero la luz, ya manchado, de tanto humo... De colores dispares en mil ríos cayendo, que ahora cojeo, y siempre, comprendo, no siempre, contento, pues el final del túnel, puede ser el principio, fijados los durmientes destinos, pisando almidón, que de mi frío pidiendo perdón, ya no quiero más, pues soy, mi propio anfitrión. Recto, recto corre recto y no te frenes, recto, recto, sin rehenes... De día, de día un día soñé, pues si, también, también, fue ayer... De leer y comprender, pasé a comentar, de hablar y perfumar, quise pasear, pues la imaginación no alberga fronteras, mil y una maneras, de perseguir tu verdad... Una cama bien hecha, siempre está bien hecha, si bien descansa y cosecha, siempre, siempre, espera mecha...