Hector Hernandez Carvajal
Poeta fiel al portal
Me Harté de tus Andanzas.
Hoy cuando llegues en la noche, sigilosa,
De tus andanzas por la vida.
Fíjate en el lumbral de nuestra morada,
Y veras mi sangre derramada junto a la puerta.
Espera, no seas inquieta, niña necia,
No es mi sangre, no te aflijas.
Te mentí, son lágrimas las que derramé junto a la puerta.
Si no estas convencida, ve a la alcoba, y junto a la
Almohada veras huellas de mi cara en blancas
Sabanas de seda. Ahora que si no me crees,
Pues mejor date la vuelta y mira al espejo.
¿Qué esperas para leer lo que hay escrito?
¿Te asombras?, no seas actriz, no es un oscar
Lo que vas ganar. Quita esa cara de asombro,
Ya lo sabias, el día llegaría en que me hartara
De tus errantes andanzas por la vida.
Seca tus lagrimas de llorona empedernida, y
Date cuenta que te he dejado sola para que
Vagabundees por la vida. Y si esto no es prueba
De que me harté de jugar a las escondidas,
Entonces date la vuelta. ¿Vez el revolver? ¡Está cargado!
Ahora ya no me importas, anda, acaba con tu vida .
Hoy cuando llegues en la noche, sigilosa,
De tus andanzas por la vida.
Fíjate en el lumbral de nuestra morada,
Y veras mi sangre derramada junto a la puerta.
Espera, no seas inquieta, niña necia,
No es mi sangre, no te aflijas.
Te mentí, son lágrimas las que derramé junto a la puerta.
Si no estas convencida, ve a la alcoba, y junto a la
Almohada veras huellas de mi cara en blancas
Sabanas de seda. Ahora que si no me crees,
Pues mejor date la vuelta y mira al espejo.
¿Qué esperas para leer lo que hay escrito?
¿Te asombras?, no seas actriz, no es un oscar
Lo que vas ganar. Quita esa cara de asombro,
Ya lo sabias, el día llegaría en que me hartara
De tus errantes andanzas por la vida.
Seca tus lagrimas de llorona empedernida, y
Date cuenta que te he dejado sola para que
Vagabundees por la vida. Y si esto no es prueba
De que me harté de jugar a las escondidas,
Entonces date la vuelta. ¿Vez el revolver? ¡Está cargado!
Ahora ya no me importas, anda, acaba con tu vida .