Zulma Martínez
Mar azul...
Adivino los fríos latidos
de tu corazón de barro;
imagino las lianas de hierro
de tus manos
estrangulando el miedo,
desgranando el tiempo,
atesorando torrentes
de desquicio.
Mar sin olas ni murmullos.
Amo y señor de tu isla
sin amables sombras,
sin soles ni lunas,
sin el dulce néctar
de una ilusión.
De puntillas, casi en silencio,
me asomo a la boca
de tu abismo.
Fuiste un soplo, una vida,
un instante eterno, pienso;
un remolino de amargura
en el azul cielo.
Me duele tu no ver,
tu no saber,
tu no entender.
Me duele no haber
podido entrever
tu no amor,
tu no piel.
de tu corazón de barro;
imagino las lianas de hierro
de tus manos
estrangulando el miedo,
desgranando el tiempo,
atesorando torrentes
de desquicio.
Mar sin olas ni murmullos.
Amo y señor de tu isla
sin amables sombras,
sin soles ni lunas,
sin el dulce néctar
de una ilusión.
De puntillas, casi en silencio,
me asomo a la boca
de tu abismo.
Fuiste un soplo, una vida,
un instante eterno, pienso;
un remolino de amargura
en el azul cielo.
Me duele tu no ver,
tu no saber,
tu no entender.
Me duele no haber
podido entrever
tu no amor,
tu no piel.