Máximo,
como todo en la vida, hay periodos que nunca olvidamos, eventos, como el eclipse lunar del sábado pasado que te dejan sorprendidos, no solo por la belleza y lo vertiginoso, pero por las cosas inesperadas. Es decir, a pesar del tiempo o los años, a veces nos parece que todo aconteció en un diminuto minuto. A lo menos asi fue el eclipse que, por un ratillo trazó un freeway de sombra sobre el continente. Fue algo bello, una experiencia aún más bella por los colores del otoño, pero triste la despedida. Entonces, mi estimado poeta Nube, asi es tu poema, una sorpresa, pero eso de las despedidas, anunciadas o no, repentinas o tardadas, lo quieras o no te marcan o dejan una huella por las interacciones. Y bueno, de repente siento que debo tomarme un break, desaparecer, dejar las notas por un rato, pero siempre me pasan cosas que me traen de vuelta. Le deseo lo mejor y que pronto vuelva, pero no tan tardado como el próximo eclipse que esperamos. You're going to be missed!
take care,
Fidel Guerra.