Sira
Poeta fiel al portal
Mazacóatl
Un marrullero reptil, un carroñero, un ladrón.
Sus irisadas escamas reflejan mis velados deseos.
Sus afilados dientes ilustran sus sombríos anhelos.
Mi amante es un conspicuo carnicero, un Dragón.
Ataviado en gentileza, prodigalidad y belleza
sus galas se tornan en gualdrapas sangrientas
porque su venerado tesoro es también su maldición.
Mi cruel y acerba bestia... No te amo, no te odio,
ni tampoco ansío el malhadado destino que enfrentas.
Sólo sé que seré el germen de tus susurradas promesas,
así como el futuro artífice de tu ansiada redención.
Un marrullero reptil, un carroñero, un ladrón.
Sus irisadas escamas reflejan mis velados deseos.
Sus afilados dientes ilustran sus sombríos anhelos.
Mi amante es un conspicuo carnicero, un Dragón.
Ataviado en gentileza, prodigalidad y belleza
sus galas se tornan en gualdrapas sangrientas
porque su venerado tesoro es también su maldición.
Mi cruel y acerba bestia... No te amo, no te odio,
ni tampoco ansío el malhadado destino que enfrentas.
Sólo sé que seré el germen de tus susurradas promesas,
así como el futuro artífice de tu ansiada redención.
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