BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo las garras
de astracán, de nativo
de una patria inefable,
de un dolor insoportable
de una casuística insoslayable.
Tengo garras y suciedad en ellas,
pervive en mí y en mis uñas
se hace dura y perdura como una
capa indeleble.
Tengo signos de haber sido adiestrado
como nieve en un paraíso tropical,
fuego tras los verbos habituales.
Me arrancaron los sueños al primer llanto,
qué digo, al primer diente.
Mas aquí sigo, insistente y perseverante
rayo entre tempestades.
©
de astracán, de nativo
de una patria inefable,
de un dolor insoportable
de una casuística insoslayable.
Tengo garras y suciedad en ellas,
pervive en mí y en mis uñas
se hace dura y perdura como una
capa indeleble.
Tengo signos de haber sido adiestrado
como nieve en un paraíso tropical,
fuego tras los verbos habituales.
Me arrancaron los sueños al primer llanto,
qué digo, al primer diente.
Mas aquí sigo, insistente y perseverante
rayo entre tempestades.
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