Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Desayuné minutos convulsivamente arrastrando madrugadas,
asesinando a un reloj sin premio que descerrajaba jardines,
una mariposa curiosa no es responsable de sus actos,
ella, coqueta, en plena simbiosis, enamoró a un árbol perenne,
no todos los días se conoce uno así mismo entre las flores,
hay muchos ruidos extraños que duermen boca arriba,
sentimientos en conserva que se apilan como libros,
carcajadas de hielo que calientan las gargantas,
búsquedas en cuarentena que rompen la primavera,
si en tus manos ha crecido una tormenta de arena,
si tienes ojos entre los dedos y una lágrima,
si cuando cierras la boca tus palabras no se rebelan,
es posible que tengas que reciclar una hora de tu vida,
nada es todo, todo es nada y nosotros estamos pero no somos.
asesinando a un reloj sin premio que descerrajaba jardines,
una mariposa curiosa no es responsable de sus actos,
ella, coqueta, en plena simbiosis, enamoró a un árbol perenne,
no todos los días se conoce uno así mismo entre las flores,
hay muchos ruidos extraños que duermen boca arriba,
sentimientos en conserva que se apilan como libros,
carcajadas de hielo que calientan las gargantas,
búsquedas en cuarentena que rompen la primavera,
si en tus manos ha crecido una tormenta de arena,
si tienes ojos entre los dedos y una lágrima,
si cuando cierras la boca tus palabras no se rebelan,
es posible que tengas que reciclar una hora de tu vida,
nada es todo, todo es nada y nosotros estamos pero no somos.