Ciela
Poeta veterano en el portal
MARÍA E' LA PAZ
- Casémonos. Comencemos por el matrimonio.-
- ¡Pero qué decís, mujer!, si apenitas nos estamos reencontrando.-
- Por eso mismo. ¿Acaso no deseás una historia en la que volvamos a intentarlo sin correr el riesgo de perdernos?.-
- Claro... pero ¿casarnos?... te lo juro, ¡no te entiendo!.-
- Partamos desde las orillas del final. No digo del hastío. Instalémonos en una etapa confortable de viejos compañeros, aburridos, pero sin intensos sobresaltos.-
- Me parece que voy entendiéndote. Alejados de la pasión y sus chispazos. Tal vez tengás razón, ¡que ya no estamos pa esos trotes!.-
- No es tan así: ¡los trotes vendrían luego!-.
- ¿Al divorciarnos?.-
- ¡Nada de divorcios!. ¡Basta de duelos!.
- ¡Cierto, que no queríamos sufrir!. Pero... a ver si sos más clara...
- ... Tendrías que ayudarme. Tal vez se trate de un fórmula al revés...
- ... ¿Como en la canción en la que dos Y dos son tres?-
- ¡Nada de triángulos!, el caso es hacer el camino para atrás.-
- ¿Cómo en María e La Paz?-
- Quizás, quizás, quizás.-
- De acuerdo, vieja... ¡otra vez sopa!.-
- ¡Y vos llegando siempre a estas horas!.-
- Me está gustando tu idea del regreso. La de mutar deshoras-.
- Para llegar a los tiempos de delicias.-
- A los primeros años con dulces sobresaltos, pero carentes de quebrantos.-
- Después vendría el noviazgo... y el idilio poblado de arrumacos.-
- Llegaríamos, por fín, a ser de nuevo Nuevos... arrobados.-
- Al tiempo ilusorio sin obstáculos... al de los deseos embrionarios.-
- Pero... me temo que de tal modo también correríamos el riesgo de perdernos... ¡llegaríamos a ser desconocidos!.-
- Sería el modo de soñar el sueño eterno de encontrarnos.-
- Sin el dolor de no poder.-
- Y de sentir que no se cierra el círculo mientras los poros, se abren, sin ocaso.-
- De diluirnos en aquel Nuñez-Niñez... ¡mi Lauchi, mi nena sin espantos!.-
- Así es, viejito mío. No tardés tantooo... Traéme esos ayeres inocentes pero... ¡no te olvidés de tomarte las pastillas!.-
- Ya voy, sin más demoras. ¿Salteamos las rencillas?.-
- ¡Vení nomás, que habrá Luna de Miel!.-
- Bodas de oro, de bronce, de hojalata.-
- No te olvidés, viejito, de la alianza.-
- ¡Te llevo hasta el cintillo, mi Loca, mi Esperanza!.-
- ¡Vayámonos pa atrás, sin lontananzas!.
María e la Paz
La Paz, La Paz.
Decíme que estás,
que estás,
que estás.