si en tus noches negras se despierta una sonrisa; bajo tu mas dulce pensamiento resguardarás la dicha, de poder sonreír aquel día. Mas tardías tus horas, que recaen bajo la sombra del amargo futuro, que regocija tu alma, que teme y gime por su desdicha, pero la aprecia como aquello que corre por sus venas, arrastrando a su ser a la condena eterna. Mas sonreír tu debes a pesar de tu desdicha pues amargo destino tu vivirás y para aceptar esto estas aquí. No pidas resguardo pues nadie te resguardara, no pidas aprecio pues nadie te apreciara. Maldito eres y como maldito morirás.
Sergio Nuques
Sergio Nuques