Te mire aquella tarde. El amor nació a primera vista. Pasaste junto a mí y armándome de valor te pregunte tu nombre, y sin parar tu marcha me diste el primer nombre que se te ocurrió. Por supuesto que no fue tu nombre real, pero da igual, me respondiste y eso para mí fue lo importante.
Algunos días después, el cielo se abrió frente a mí. Estabas platicando con mis amigos. Fue el destino o mi magnifica suerte, no se. Pero al llegar nos presentaron. Entonces supe tu verdadera identidad. Al voltear hacia los demás, me di cuenta que nos habían dejado solos. Nervioso no sabia que decir. Tu empezaste a platicar como si ya nos conociéramos de mucho tiempo atrás, después de algún rato te despediste.
Creí que no volvería a saber de ti. Pero me contaron mis amigos que fuiste a buscarme; querías verme otra vez. Yo no podía creerlo. Pero me volví a armar de valor y pregunte a mis amigos donde podría buscarte y fui a encontrarte donde me dijeron que estabas.
Otra vez frente a ti. ¡Inalcanzable! ¡Hermosa! ¡Toda una Diosa para mí! Sonreíste como adivinando mis pensamientos. Pareciese que tomabas el rol del varón. Me tomaste de la mano y me diste un beso.
El final de nuestra historia no la recuerdo, pero ahí empecé a aprender que cada momento de nuestras vidas nos deja una enseñanza. Contigo aprendí que nada es inalcanzable, no hay imposibles. La magia y la poesía la podemos encontrar cuando menos lo esperamos.
Mi dulce niña:
Ayer no sabia que responder a tus preguntas, no logre entender que es lo que buscabas. Hoy caí en la cuenta que lo que buscas es esa magia y poesía que yo sentí esa primera vez.
No desesperes, todo llega a su tiempo. La magia y la poesía llegaran a tu vida en cualquier momento. No importa que tan grande sea tu sueño se convertirá en realidad. Solo recuerda que las casualidades no existen. Nosotros tenemos que poner de nuestra parte para encontrar esas primeras oportunidades que se dan solo una vez en la vida.
Algunos días después, el cielo se abrió frente a mí. Estabas platicando con mis amigos. Fue el destino o mi magnifica suerte, no se. Pero al llegar nos presentaron. Entonces supe tu verdadera identidad. Al voltear hacia los demás, me di cuenta que nos habían dejado solos. Nervioso no sabia que decir. Tu empezaste a platicar como si ya nos conociéramos de mucho tiempo atrás, después de algún rato te despediste.
Creí que no volvería a saber de ti. Pero me contaron mis amigos que fuiste a buscarme; querías verme otra vez. Yo no podía creerlo. Pero me volví a armar de valor y pregunte a mis amigos donde podría buscarte y fui a encontrarte donde me dijeron que estabas.
Otra vez frente a ti. ¡Inalcanzable! ¡Hermosa! ¡Toda una Diosa para mí! Sonreíste como adivinando mis pensamientos. Pareciese que tomabas el rol del varón. Me tomaste de la mano y me diste un beso.
El final de nuestra historia no la recuerdo, pero ahí empecé a aprender que cada momento de nuestras vidas nos deja una enseñanza. Contigo aprendí que nada es inalcanzable, no hay imposibles. La magia y la poesía la podemos encontrar cuando menos lo esperamos.
Mi dulce niña:
Ayer no sabia que responder a tus preguntas, no logre entender que es lo que buscabas. Hoy caí en la cuenta que lo que buscas es esa magia y poesía que yo sentí esa primera vez.
No desesperes, todo llega a su tiempo. La magia y la poesía llegaran a tu vida en cualquier momento. No importa que tan grande sea tu sueño se convertirá en realidad. Solo recuerda que las casualidades no existen. Nosotros tenemos que poner de nuestra parte para encontrar esas primeras oportunidades que se dan solo una vez en la vida.