Beren Astaroth
Poeta recién llegado
DAMAMISTERIOSA
Beren Astaroth
A través del espejismo esa misteriosa luz de dama
Penetra y desangra estos ojos lozanos.
Luz incandescente que calcina mi sentir
Que corroe mi pureza y enerva mi lujuria
Pasión que has tirado cadenas entre mil razones,
tiempo que te has vuelto moldeable a mis gemidos,
mis caderas serán espadas cruzándote las retinas,
atiende al llamado de mis piernas incendiarias, verdugos y testigos.
¿Cómo no sucumbir? Ante el brillo de tu desnudez
En esta distancia invisible se destroza mi razón
Son estas cadenas forjadas con aire las que alimentan mi pasión
¿Cómo no tomarte? y confundirme entre tu piel
Ausencias dolientes en medio de gritos ardorosos
magia indescifrable entre los anales del sexo,
geografías distintas, enajenaciones mutuas,
descalzo pasea el insomnio que saca ojos...muerte dormida.
Desde la sucia esquina canta el cuervo maldito
NUNCA MÁS y me abandona la vida virginal
Esclavo de tus gemidos tus espadas me laceran
Dueño de tu sexo el sueño me hace suyo NUNCA MÁS
En un hechizo blanco sobre cuevas escondidas,
Saliva ácida que te dicta sentencias dulces
Primero luna, y luego el sol, el eclipse, todo es poder
todo es sometimiento, golpes de furia, entre amor y pasión.
Beren Astaroth
A través del espejismo esa misteriosa luz de dama
Penetra y desangra estos ojos lozanos.
Luz incandescente que calcina mi sentir
Que corroe mi pureza y enerva mi lujuria
Pasión que has tirado cadenas entre mil razones,
tiempo que te has vuelto moldeable a mis gemidos,
mis caderas serán espadas cruzándote las retinas,
atiende al llamado de mis piernas incendiarias, verdugos y testigos.
¿Cómo no sucumbir? Ante el brillo de tu desnudez
En esta distancia invisible se destroza mi razón
Son estas cadenas forjadas con aire las que alimentan mi pasión
¿Cómo no tomarte? y confundirme entre tu piel
Ausencias dolientes en medio de gritos ardorosos
magia indescifrable entre los anales del sexo,
geografías distintas, enajenaciones mutuas,
descalzo pasea el insomnio que saca ojos...muerte dormida.
Desde la sucia esquina canta el cuervo maldito
NUNCA MÁS y me abandona la vida virginal
Esclavo de tus gemidos tus espadas me laceran
Dueño de tu sexo el sueño me hace suyo NUNCA MÁS
En un hechizo blanco sobre cuevas escondidas,
Saliva ácida que te dicta sentencias dulces
Primero luna, y luego el sol, el eclipse, todo es poder
todo es sometimiento, golpes de furia, entre amor y pasión.