Madre.
De la Madre me nutro
Y a sus hijos conozco,
Vivo una aventura,
Una aventura de loco.
Mi pensamiento vaga entre las nubes del Cielo,
Por las cosas de la Tierra
Apenas interés tengo.
Pues ya conozco la Tierra,
Toca conocer el Cielo,
Aunque no me aparte de ella
Ni siquiera un solo pelo.
Soy cristiano,
Soy Zen,
Soy hombre del Tao,
Soy en uno,
Cien.
Divagando me paso el día
Observando lo terreno,
Pero retornando al Cielo
Del cual provengo.
Acrobacias y malabarismos,
Los pies a ras del suelo,
Tengo unas grandes alas,
Absolutamente ningún miedo.
En soledad paso mis días
De café en café,
Así es mi vida,
La vida que yo llamé.
Y así,
Solo,
Buceando en mis profundidades ocultas,
Poco a poco me voy encontrando,
Descubriendo sin ninguna búsqueda,
Ni lucha.
No me apetece llamar a nadie,
Pienso que es perder el tiempo,
Aunque sé que cuando quiera
Tendré acompañamiento.
Me divierto observando
Los detalles de cada día,
Para tener Visión Profunda,
Para ver la realidad
Escondida tras toda esta vida.
Y así,
Entre lecturas,
Cafés y versos,
Me quito la armadura
Para que no haya tropiezo.
Entrego todo mi ser,
Ser siempre presente,
Ni pasado ni futuro
Desde la mañana naciente.
Esta es la vida que elijo,
Vida dedicada al Espíritu.
Una vida en que el hijo
Ha encontrado a su Madre Eterna.
Se nutrirá de ella por los siglos de los siglos.
Psycho
De la Madre me nutro
Y a sus hijos conozco,
Vivo una aventura,
Una aventura de loco.
Mi pensamiento vaga entre las nubes del Cielo,
Por las cosas de la Tierra
Apenas interés tengo.
Pues ya conozco la Tierra,
Toca conocer el Cielo,
Aunque no me aparte de ella
Ni siquiera un solo pelo.
Soy cristiano,
Soy Zen,
Soy hombre del Tao,
Soy en uno,
Cien.
Divagando me paso el día
Observando lo terreno,
Pero retornando al Cielo
Del cual provengo.
Acrobacias y malabarismos,
Los pies a ras del suelo,
Tengo unas grandes alas,
Absolutamente ningún miedo.
En soledad paso mis días
De café en café,
Así es mi vida,
La vida que yo llamé.
Y así,
Solo,
Buceando en mis profundidades ocultas,
Poco a poco me voy encontrando,
Descubriendo sin ninguna búsqueda,
Ni lucha.
No me apetece llamar a nadie,
Pienso que es perder el tiempo,
Aunque sé que cuando quiera
Tendré acompañamiento.
Me divierto observando
Los detalles de cada día,
Para tener Visión Profunda,
Para ver la realidad
Escondida tras toda esta vida.
Y así,
Entre lecturas,
Cafés y versos,
Me quito la armadura
Para que no haya tropiezo.
Entrego todo mi ser,
Ser siempre presente,
Ni pasado ni futuro
Desde la mañana naciente.
Esta es la vida que elijo,
Vida dedicada al Espíritu.
Una vida en que el hijo
Ha encontrado a su Madre Eterna.
Se nutrirá de ella por los siglos de los siglos.
Psycho