Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
Me estoy muriendo de madera;
húmeda, tendida, olvidada,
de vegetal inconsciencia que amenaza,
me veo sumido en la rama,
en el lagar de los gemidos
de la hoja,
que se adhiere a su
giro de otoño y añoranzas.
Se hace destino en mi pasillo,
la sangre indulta,
el equinoccio del refugio,
roce del día extremo;
me muero de crepúsculo.
Me convierto en temporal de pétalos,
en diamantes astillados en el umbral
del silencio,
voy ajustando lombrices
en mi manos
que se revientan,
algo más tenue que la tensión y
la espera.
Me voy muriendo de acero astillado,
de cordales que me arrancan el alma.
y vivo en el umbral del segundo,
listo para actuar como tigre
de garras amputadas...
húmeda, tendida, olvidada,
de vegetal inconsciencia que amenaza,
me veo sumido en la rama,
en el lagar de los gemidos
de la hoja,
que se adhiere a su
giro de otoño y añoranzas.
Se hace destino en mi pasillo,
la sangre indulta,
el equinoccio del refugio,
roce del día extremo;
me muero de crepúsculo.
Me convierto en temporal de pétalos,
en diamantes astillados en el umbral
del silencio,
voy ajustando lombrices
en mi manos
que se revientan,
algo más tenue que la tensión y
la espera.
Me voy muriendo de acero astillado,
de cordales que me arrancan el alma.
y vivo en el umbral del segundo,
listo para actuar como tigre
de garras amputadas...
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