IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Secretos que guardo en mi pecho,
lenguas de un idioma prohibido,
la pulcritud de mi ataúd me seduce,
negamos el cielo,
por la caótica magnitud
de la malicia en este suelo,
pecamos por cobardes,
por no cumplir nuestra sentencia,
bailando ante las fauces de este averno,
consumimos cada trozo de aire,
se adhiere el alba a nuestros pulmones,
y vislumbramos
la ostentosa lugubridad del sol,
lamentos astrales,
reflejan la injusticia en su belleza,
el color camaleónico del firmamento
nos hiere como lo hace el viento,
como la duda en el otoño,
como la exactitud de la última hoja
que cae libre en el regazo de su destino,
no somos mas que páginas sin entintar,
la sentencia del olvido,
algunas veces
la oscuridad puede mostrarnos la luz.
lenguas de un idioma prohibido,
la pulcritud de mi ataúd me seduce,
negamos el cielo,
por la caótica magnitud
de la malicia en este suelo,
pecamos por cobardes,
por no cumplir nuestra sentencia,
bailando ante las fauces de este averno,
consumimos cada trozo de aire,
se adhiere el alba a nuestros pulmones,
y vislumbramos
la ostentosa lugubridad del sol,
lamentos astrales,
reflejan la injusticia en su belleza,
el color camaleónico del firmamento
nos hiere como lo hace el viento,
como la duda en el otoño,
como la exactitud de la última hoja
que cae libre en el regazo de su destino,
no somos mas que páginas sin entintar,
la sentencia del olvido,
algunas veces
la oscuridad puede mostrarnos la luz.