A medida que viajo en cientos, e incluso en miles de ideas, no puedo sino preguntarme cómo estas se las arreglan para llegar hacia mí. No lo sé, pero imagino que aun al fuerte y poderoso Neruda le costó igual de trabajo ingresar a este mundo de ideas, y de aspecto inhóspito antes de una o dos cervezas, un vino tinto y fino, o un sol de tequilas.
En un día así, en un lugar que hace al corazón contento, con un atardecer anaranjado y generoso y
un horizonte que, así se crea nada se pueda alcanzar, con la exquisita-joya de palabras sobre lo brillante que se esconde, destella un instante de mi ser que hace sentir todo, absolutamente todo cerca.
Sean lo que sean estas ideas, lo importante es que la imaginación se deleita en escribirlas, y que como éste, y todos los días, tu nombre es evidentemente un gran favor para mis proesias. Esta pequeña proesia, como la de tu sonrisa que esconde la riqueza de palabras que no poseo, creció en un inmenso momento de luz, y la ví florecer junto a esa margarita que nunca deshojamos.
Dear, si vieras los pétalos de luz que caen del milky way, si supieras que caen en mi ser y que fertilizaron las humildes letras que te regalo hoy.
Para ti,
para tu nombre,
oh, ninguno es más encantador..!
para tu amor de otros soles
y labios con estilo de besos soñados,
o siempre desconocidos, son estos mis versos.
Fidel Guerra
Springfield, Oregon,
June, 25, 2019
En un día así, en un lugar que hace al corazón contento, con un atardecer anaranjado y generoso y
un horizonte que, así se crea nada se pueda alcanzar, con la exquisita-joya de palabras sobre lo brillante que se esconde, destella un instante de mi ser que hace sentir todo, absolutamente todo cerca.
Sean lo que sean estas ideas, lo importante es que la imaginación se deleita en escribirlas, y que como éste, y todos los días, tu nombre es evidentemente un gran favor para mis proesias. Esta pequeña proesia, como la de tu sonrisa que esconde la riqueza de palabras que no poseo, creció en un inmenso momento de luz, y la ví florecer junto a esa margarita que nunca deshojamos.
Dear, si vieras los pétalos de luz que caen del milky way, si supieras que caen en mi ser y que fertilizaron las humildes letras que te regalo hoy.
Para ti,
para tu nombre,
oh, ninguno es más encantador..!
para tu amor de otros soles
y labios con estilo de besos soñados,
o siempre desconocidos, son estos mis versos.
Fidel Guerra
Springfield, Oregon,
June, 25, 2019
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