La Luna desde lo alto regala su luz, se refleja en la superficie que desde lo bajo deja que ella se vea, no importan las nubes, no importa oscuridad, porque tarde o temprano ella vuelve a brillar. Así como ella, en mí estás tú, que dejas tu frío sereno, y lo regalas en fuego, el calor más supremo que desprende de ti. El calor no es veneno, pero si lo pruebas, siendo calor interno, te quema por dentro, y ya sin él no puedes vivir. Luna lunera, por qué no te quedas muy dentro de mí? Luna lunera que en lo alto paseas, que a veces mengua y otras veces se llena, por qué no me llevas a la estratosfera, para quedarme muy cerca de ti.