Lyonella
Poeta recién llegado
La luna vierte sangre hoy por hoy,
es rojo su esplandor.
Cansada de ser pura y blanca como la flor,
mató sus sueños y los encerró en un cajón.
Enegrecida por la obscuridad de la noche,
se hundió en la soledad.
LLevando a las estrellas como broche,
tiñiendo su cuerpo de sangre sin piedad.
La luna que fue tan blanca,
hoy es roja y no se la puede juzgar.
Un lobo que mucho le aullaba,
un día desapareció sin más.
Con él se fueron todos sus sueños,
las canciones de cuna,las olas del mar.
Mató los sueños que tenía desde pequeños,
y los usó para maquillar.
Hoy la luna es de sangre,
y eso no lo podrán cambiar.
Solo no la juzguen,
porque es angustiante que no te amen y amar.