Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Luna de la Noche
Que triste está la luna,
cuando un rayo de esperanza
de su virtud me ilumina,
¡ay luna de la noche!,
que triste y sola vives
en el rostro de tu anochecer,
cuando a nuestros corazones invitas
al verdadero placer;
El suave destello de tu luna
entra a través de los cristales,
para hacernos soñar
con tu amorosa y dulce melancolía,
¡ay luna de la noche!,
quiero verte siempre cerca
para recordar los momentos felices
de las noches vividas
cuando era muy feliz, con tu despertar;
Luna de la noche,
abrázame con el corazón
y con tu afanado derroche,
que ahora me despiertan tus luces
en la añorada y profunda noche,
¡ay luna de la noche!,
no te vayas mañana con el Sol
que ahora estás despierta,
alumbrando con tus penetrantes ojos
mi ardoroso y amado corazón.
Autor: Ángel San Isidro
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