luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era lula coqueta y presumida,
divertida, alegre, consentida,
jugando con trébol y florcitas,
haciendo en el jardín sus comiditas.
Hojitas convertía en macarrones,
los pétalos más rojos, salchichones,
con la tierra se armaba un buen pastel
decorado con hojas de laurel.
Era el parque entero su despensa
y unas piedras pasaban por su mesa.
Un pañuelo le hacía de mantel
y un palito la vela del pastel.
Siempre fue agradecida su muñeca
con los platos servidos sin manteca,
con tierrita y agüita bien lo bate
y hasta un día le hizo chocolate.
Ahora Lula se mueve entre pucheros
de gran chef, cocinera entre especieros
y recuerda sus potajes y el pastel
que comía su muñeca con mantel.
divertida, alegre, consentida,
jugando con trébol y florcitas,
haciendo en el jardín sus comiditas.
Hojitas convertía en macarrones,
los pétalos más rojos, salchichones,
con la tierra se armaba un buen pastel
decorado con hojas de laurel.
Era el parque entero su despensa
y unas piedras pasaban por su mesa.
Un pañuelo le hacía de mantel
y un palito la vela del pastel.
Siempre fue agradecida su muñeca
con los platos servidos sin manteca,
con tierrita y agüita bien lo bate
y hasta un día le hizo chocolate.
Ahora Lula se mueve entre pucheros
de gran chef, cocinera entre especieros
y recuerda sus potajes y el pastel
que comía su muñeca con mantel.
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