A espaldas del denso silencio
va relamiendo el reloj sus horas
embargadas por su continuo caminar
mientras el mundo gira
Se prenden las luces del ayer
teñidas de bruma del deseo.
Mas ahora no es mas que rastrojo seco
a las puertas de la hoguera de mis adentros.
Va quedando a un lado todo,
el matorral hambriento y
las formas desfiguradas
en este surco para dos.
No quedara mas nada
ni el aliento de nuestros tormentos
ni el agua estancada a los pies del nogal
Nada mas que un viejo hilo
sin enredos por donde trepare
cada noche a la higuera de mis recuerdos
va relamiendo el reloj sus horas
embargadas por su continuo caminar
mientras el mundo gira
Se prenden las luces del ayer
teñidas de bruma del deseo.
Mas ahora no es mas que rastrojo seco
a las puertas de la hoguera de mis adentros.
Va quedando a un lado todo,
el matorral hambriento y
las formas desfiguradas
en este surco para dos.
No quedara mas nada
ni el aliento de nuestros tormentos
ni el agua estancada a los pies del nogal
Nada mas que un viejo hilo
sin enredos por donde trepare
cada noche a la higuera de mis recuerdos