alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
LOS TRES COCHINITOS
Los niños han vivido engañados
Y la mamá, cochinita ¡mas!
No es, como siempre, nos lo han contado
Quiero contarles la verdadera historia
Ojala, no se vayan, a decepcionar
Los he descubierto y se los quiero contar
Los tres cochinitos, no están, en la cama
Están, en una silla, mecedora
Y el que soñaba, que en el mar,
En una barca, se iba a pescar, Penso que la mecedora, era la barca,
Y como no tenia, remos, ¡Pas!
Hasta el suelo, fue a dar, ja ja
Y el que soñaba, que era un rey,
Y mando pedir, cincuenta pasteles,
Nada más para el, ¡no!
No es verdad, tuvo una gran cena,
Y amaneció enfermo del estomago
Los pasteles no, le gustan
Y el que soñaba, en trabajar,
Para ayudar a su pobre mamá
¡No! Era el más flojo, nunca,
Le hacia caso, a su mamá,
Siempre, estaba, en su, mecedora
Esperando, que le sirvieran, todo
Como pueden ver los tres cochinitos
No están, en su cama,
Y no les dio, besitos, su mamá,
Les dio unas, nalgaditas, por malcriados,
Y en la mecedora, se acomodaron,
Y mamá, se fue, a trabajar,
Para alimentar, a sus tres, cochinitos
Alicia Pérez Hernández
Escribo lo que pienso para hacerte pensar
Los niños han vivido engañados
Y la mamá, cochinita ¡mas!
No es, como siempre, nos lo han contado
Quiero contarles la verdadera historia
Ojala, no se vayan, a decepcionar
Los he descubierto y se los quiero contar
Los tres cochinitos, no están, en la cama
Están, en una silla, mecedora
Y el que soñaba, que en el mar,
En una barca, se iba a pescar, Penso que la mecedora, era la barca,
Y como no tenia, remos, ¡Pas!
Hasta el suelo, fue a dar, ja ja
Y el que soñaba, que era un rey,
Y mando pedir, cincuenta pasteles,
Nada más para el, ¡no!
No es verdad, tuvo una gran cena,
Y amaneció enfermo del estomago
Los pasteles no, le gustan
Y el que soñaba, en trabajar,
Para ayudar a su pobre mamá
¡No! Era el más flojo, nunca,
Le hacia caso, a su mamá,
Siempre, estaba, en su, mecedora
Esperando, que le sirvieran, todo
Como pueden ver los tres cochinitos
No están, en su cama,
Y no les dio, besitos, su mamá,
Les dio unas, nalgaditas, por malcriados,
Y en la mecedora, se acomodaron,
Y mamá, se fue, a trabajar,
Para alimentar, a sus tres, cochinitos
Alicia Pérez Hernández
Escribo lo que pienso para hacerte pensar