Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Sientes en tus huesos el dolor
La euforia, el susto de que te pierdes,
A lugares donde no hay sol,
A lugares de los que no te devuelves.
Te impregnas de calma
En aquella, tu bóveda celeste,
Sin tu cuerpo, solo tu alma
Lo que dejas te entristece.
Y miras cosas que no puedes tocar
Transmites energía, pero nunca sentimiento,
No sientes dolor, eres espiritual,
Pero ya estarás fuera de tiempo.
Dime si no valió la pena
Transfigurar mi existencia,
Para renacer mi amor en ti,
Para tocarte cuando me voy de aquí.
Si al morir para ti no hay un lugar
Que compense el dolor que sufriste
Por que volver a amar
Aquello que no pudiste odiar.
Que dios me perdone si existe
Pero nacer de nuevo, para que
Si no es para amarte
Prefiero divagar en la inconciencia
Que repetir esta maldita presencia.
La vida es un espacio de inseguridad y placer,
Y te vi llorar de necesidad
De llanto salado lleno de anochecer,
Amarrado a injusticias y maldad
Que más quieres saber,
Si esos ojos no son tuyos,
Si mi dolor no es tu dolor,
Si para ti ya no queda nada sagrado,
Si lo negro te parece blanco,
Y no tienes lugar de paz
Que te devuelva lo que nunca tuviste,
Ahora me crees falaz,
Con la mirada que ya no te dice nada,
Muero ahí, solo desconsolado,
Los muertos, a donde van
Con el silencio ya cansado,
De rogar a santos que quizás no existen,
De amar a tu demonio idolatrado,
Entre persistencias que persisten
En un mundo abandonado.
La euforia, el susto de que te pierdes,
A lugares donde no hay sol,
A lugares de los que no te devuelves.
Te impregnas de calma
En aquella, tu bóveda celeste,
Sin tu cuerpo, solo tu alma
Lo que dejas te entristece.
Y miras cosas que no puedes tocar
Transmites energía, pero nunca sentimiento,
No sientes dolor, eres espiritual,
Pero ya estarás fuera de tiempo.
Dime si no valió la pena
Transfigurar mi existencia,
Para renacer mi amor en ti,
Para tocarte cuando me voy de aquí.
Si al morir para ti no hay un lugar
Que compense el dolor que sufriste
Por que volver a amar
Aquello que no pudiste odiar.
Que dios me perdone si existe
Pero nacer de nuevo, para que
Si no es para amarte
Prefiero divagar en la inconciencia
Que repetir esta maldita presencia.
La vida es un espacio de inseguridad y placer,
Y te vi llorar de necesidad
De llanto salado lleno de anochecer,
Amarrado a injusticias y maldad
Que más quieres saber,
Si esos ojos no son tuyos,
Si mi dolor no es tu dolor,
Si para ti ya no queda nada sagrado,
Si lo negro te parece blanco,
Y no tienes lugar de paz
Que te devuelva lo que nunca tuviste,
Ahora me crees falaz,
Con la mirada que ya no te dice nada,
Muero ahí, solo desconsolado,
Los muertos, a donde van
Con el silencio ya cansado,
De rogar a santos que quizás no existen,
De amar a tu demonio idolatrado,
Entre persistencias que persisten
En un mundo abandonado.