DeSolís
Poeta recién llegado
Llorarán tus versos de grafito
con caligrafía de grafiti;
y será gratificante oír
que, gracias a ti, una gráfica
de línea grácil no cesa de subir.
Los demás lo toman como
una gripe grave en tu gremio,
pero, para mí, es una gruta donde gritar
y cargar con el apesadumbrado peso
de las pesquisas de mi pasión:
que no es más que mi fúnebre sangre,
edulcorada con gotas amargas de limón.
Quiero ser quien te sirva vino
en una mesa señorial,
con tono jovial y sensible,
quiero ser sensato e invisible.
Quiero aceptar los escombros
de la obra que obré y cobré,
maniobrando versos de cobre
sobre un papel en un mantel,
sobrellevado por tinta, a tientas,
imaginando el sol salir sofisticado,
sin sofismas y sin vergüenza.
Soñar es gratis,
pero no para mí.
con caligrafía de grafiti;
y será gratificante oír
que, gracias a ti, una gráfica
de línea grácil no cesa de subir.
Los demás lo toman como
una gripe grave en tu gremio,
pero, para mí, es una gruta donde gritar
y cargar con el apesadumbrado peso
de las pesquisas de mi pasión:
que no es más que mi fúnebre sangre,
edulcorada con gotas amargas de limón.
Quiero ser quien te sirva vino
en una mesa señorial,
con tono jovial y sensible,
quiero ser sensato e invisible.
Quiero aceptar los escombros
de la obra que obré y cobré,
maniobrando versos de cobre
sobre un papel en un mantel,
sobrellevado por tinta, a tientas,
imaginando el sol salir sofisticado,
sin sofismas y sin vergüenza.
Soñar es gratis,
pero no para mí.
Última edición: