Roberto Elenes
Poeta recién llegado
Rumbo al cielo inmóvil,
postrado en un brazo del Universo,
y con las ideas de las almas solas,
hundo la sien en el abismo,
y toco la forma fría
de los que habitan en silencio,
el silencio que da miedo:
y me hacen sufrir cuando confabulan
imágenes de Luga Lama
con imágenes del planeta:
¡Oh van Gogh,
por qué destruyen la dulce nata del cerebro!
Al paroxismo,
el ataque de nervios dobla el cuerpo,
pero yo no muero ni me vuelvo loco,
sigo constante a una soliviada serenidad,
junto a una paz de aliviada esperanza
que me hace siempre recuperar la calma.
postrado en un brazo del Universo,
y con las ideas de las almas solas,
hundo la sien en el abismo,
y toco la forma fría
de los que habitan en silencio,
el silencio que da miedo:
y me hacen sufrir cuando confabulan
imágenes de Luga Lama
con imágenes del planeta:
¡Oh van Gogh,
por qué destruyen la dulce nata del cerebro!
Al paroxismo,
el ataque de nervios dobla el cuerpo,
pero yo no muero ni me vuelvo loco,
sigo constante a una soliviada serenidad,
junto a una paz de aliviada esperanza
que me hace siempre recuperar la calma.