La Sexorcisto
Lluna V. L.
Tengo miedo de irme
ni la puerta negra es suficiente
para impedir que se cuelen los novios de mi novia.
No quiero llegar a pensar
como sus blasfemos dedos tocan
y arañan sus perfectos pechos.
Aunque a veces adicta a los signos arcanos
puedo soñar y sentirme humedecer
al imaginar que ellos me puedan rozar.
Tengo pánico y a la vez deseo
una amalgama de cuerpos con trajes de cuero negro
se entremezclan y el ambiente se hace denso.
No quiero que la luz me ciegue
y ellos asienten cómplices
mientras alguien se arrodilla ante mi sagrada entrepierna.
Los novios de mi novia
me besan y reciben mi sangre
me aman y me susurran palabras herméticas.
Tengo miedo de salir
porque por mucho que quiera
no voy a poder dejar de olvidar.
ni la puerta negra es suficiente
para impedir que se cuelen los novios de mi novia.
No quiero llegar a pensar
como sus blasfemos dedos tocan
y arañan sus perfectos pechos.
Aunque a veces adicta a los signos arcanos
puedo soñar y sentirme humedecer
al imaginar que ellos me puedan rozar.
Tengo pánico y a la vez deseo
una amalgama de cuerpos con trajes de cuero negro
se entremezclan y el ambiente se hace denso.
No quiero que la luz me ciegue
y ellos asienten cómplices
mientras alguien se arrodilla ante mi sagrada entrepierna.
Los novios de mi novia
me besan y reciben mi sangre
me aman y me susurran palabras herméticas.
Tengo miedo de salir
porque por mucho que quiera
no voy a poder dejar de olvidar.
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