Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
los lunes siento como si retomara mi contacto con el mundo
como si volviera de algún viaje sideral
trayendo en la maleta
encendida aún
un pedazo de corona solar
o un espejito de luna
los lunes
esos días en que todo parece que cambia
el rumbo de los autos que circulan por las calles
la actitud de las rubias y de las morenas
que caminan a prisa sobre las banquetas
revisando sus bolsos de mano
para ver si no olvidaron algo útil para las monotonías laborales
en esas horas extrañas y perversas que quedaron tras el fin de semana
sí, el lunes, hoy, algo hermoso se cierra, parecido a la niñez;
y se abren las puertas de las agendas con nombres aburridos
y se aprestan los dedos a oprimir las teclas para atraer las voces de la oferta y la demanda
de la cobranza y los pagos
por fortuna
entre las horas comprimidas que no tienen ventanas al jardín
o a algún cielo estrellado
siempre apareces tú
con tu paso estudiado
y tus formas desafiando en el vaivén
este puerco universo semi globalizado
como si volviera de algún viaje sideral
trayendo en la maleta
encendida aún
un pedazo de corona solar
o un espejito de luna
los lunes
esos días en que todo parece que cambia
el rumbo de los autos que circulan por las calles
la actitud de las rubias y de las morenas
que caminan a prisa sobre las banquetas
revisando sus bolsos de mano
para ver si no olvidaron algo útil para las monotonías laborales
en esas horas extrañas y perversas que quedaron tras el fin de semana
sí, el lunes, hoy, algo hermoso se cierra, parecido a la niñez;
y se abren las puertas de las agendas con nombres aburridos
y se aprestan los dedos a oprimir las teclas para atraer las voces de la oferta y la demanda
de la cobranza y los pagos
por fortuna
entre las horas comprimidas que no tienen ventanas al jardín
o a algún cielo estrellado
siempre apareces tú
con tu paso estudiado
y tus formas desafiando en el vaivén
este puerco universo semi globalizado