danie
solo un pensamiento...
Entre hojarascas marchitas
se oye el crujido del viento,
el de un frío sentimiento
de oscuridades malditas
buscando como termitas
al ébano y sus sumarios,
los ateos adversarios
de la alquimia del devoto
y su secreto remoto…
en los restos funerarios.
En los árboles macizos,
cuelgan los tristes difuntos,
los porfiados y presuntos
condenados y enfermizos;
en sus huesos quebradizos
moran larvas y criaturas
que vaticinan torturas
en los hijos del error.
¡Consumados con terror
por las conciencias sin curas!
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