La nefasta experiencia,
junto a ésta incongruencia,
que es escribir despierto,
me llevan a dormir;
presintiendo.
Toda la calma en reposo,
todos los locos a un lado,
todos los azotes rotos.
Me inflingo mis flagelos,
me impongo penitencias,
y al salir de éste recinto,
todos los locos se han ido.
Por mis venas hilos blancos,
de tus vestidos de seda,
que te dejaste olvidados,
la última noche conmigo.
Por eso me dicen ido,
porque confunden mis versos,
con hilos de tus vestidos.
A mi abuela le dijeron,
que tendría un nieto herido,
(se equivocaron las viejas)
solo estaba desvarío.
Toda la calma en reposo,
y yo aquí en el centro,
de éste hospicio de los locos,
jugando con tus vestidos.
Rompiéndome los sentidos.
© Igna
junto a ésta incongruencia,
que es escribir despierto,
me llevan a dormir;
presintiendo.
Toda la calma en reposo,
todos los locos a un lado,
todos los azotes rotos.
Me inflingo mis flagelos,
me impongo penitencias,
y al salir de éste recinto,
todos los locos se han ido.
Por mis venas hilos blancos,
de tus vestidos de seda,
que te dejaste olvidados,
la última noche conmigo.
Por eso me dicen ido,
porque confunden mis versos,
con hilos de tus vestidos.
A mi abuela le dijeron,
que tendría un nieto herido,
(se equivocaron las viejas)
solo estaba desvarío.
Toda la calma en reposo,
y yo aquí en el centro,
de éste hospicio de los locos,
jugando con tus vestidos.
Rompiéndome los sentidos.
© Igna