guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Los agujeros negros del alma
Acuérdate que nos conocimos en la cárcel del cielo
deseando ser simples mortales,
dispuestos a sacrificar nuestra gloria por besos desvelados.
Estuvimos dispuestos a mordernos las venas,
mirarnos en silencio sin tocarnos,
jugando con una imaginación sincronizada
capaz de crear mundos a los que nunca iremos
pero de los que podríamos haber sido dioses llenos de misericordia.
(Dios debería de estar enamorado)
Y aunque estuviéramos ausentes de alas,
de coronas, aureolas, bendiciones,
seguimos en pie, con espadas agrietadas,
manos cansadas, ojos irritados por el desvelo,
y labios hinchados por versos cortados por besos.
Acuérdate hoy que ayer sonreíste
porque quizás mañana sólo nos queden lágrimas.
Acuérdate que nos conocimos en la cárcel del cielo
deseando ser simples mortales,
dispuestos a sacrificar nuestra gloria por besos desvelados.
Estuvimos dispuestos a mordernos las venas,
mirarnos en silencio sin tocarnos,
jugando con una imaginación sincronizada
capaz de crear mundos a los que nunca iremos
pero de los que podríamos haber sido dioses llenos de misericordia.
(Dios debería de estar enamorado)
Y aunque estuviéramos ausentes de alas,
de coronas, aureolas, bendiciones,
seguimos en pie, con espadas agrietadas,
manos cansadas, ojos irritados por el desvelo,
y labios hinchados por versos cortados por besos.
Acuérdate hoy que ayer sonreíste
porque quizás mañana sólo nos queden lágrimas.