Inmenso promontorio
de sueños desechados
se van por el desagüe más inmundo
y los lobos aúllan por las calles.
Cada tarde saludo
a la hojarasca despistada,
que pasa por mi casa derrumbada
vagando por las sendas del espanto
contando lo que espera al otro lado.
Y es un lago de sombras
sus escritos,
espinas en la carne condenada,
que se vierten sin prisa,
densamente,
en arterias tapadas de gusanos...
La historia es un presente a contramano,
la fábula futuro prematuro.
de sueños desechados
se van por el desagüe más inmundo
y los lobos aúllan por las calles.
Cada tarde saludo
a la hojarasca despistada,
que pasa por mi casa derrumbada
vagando por las sendas del espanto
contando lo que espera al otro lado.
Y es un lago de sombras
sus escritos,
espinas en la carne condenada,
que se vierten sin prisa,
densamente,
en arterias tapadas de gusanos...
La historia es un presente a contramano,
la fábula futuro prematuro.
Última edición: