Hoy me siento a conversar,
con mi noble conciencia,
que no ha querido interiorizar,
qué malas son las apariencias.
Si alguien te puede despertar,
los sentimientos por inocencia,
mejor te puedes ir a colgar,
del hilo que sostiene a la carencia.
Sabes que no te quiero maltratar,
pero tampoco te debo obediencia,
no me puedes obligar,
a serle fiel a tu demencia.
Por qué me quieres dañar,
en vez de tanta insistencia,
un día me haces dudar,
y al otro día te vuelves tendencia.
Yo soy la verdad de una triste mentira,
yo soy el dolor que emana el amor,
yo soy la ansiedad que pierde la ira,
yo soy la desgracia que no tiene valor.
Les invito a escuchar la versión musicalizada
con mi noble conciencia,
que no ha querido interiorizar,
qué malas son las apariencias.
Si alguien te puede despertar,
los sentimientos por inocencia,
mejor te puedes ir a colgar,
del hilo que sostiene a la carencia.
Sabes que no te quiero maltratar,
pero tampoco te debo obediencia,
no me puedes obligar,
a serle fiel a tu demencia.
Por qué me quieres dañar,
en vez de tanta insistencia,
un día me haces dudar,
y al otro día te vuelves tendencia.
Yo soy la verdad de una triste mentira,
yo soy el dolor que emana el amor,
yo soy la ansiedad que pierde la ira,
yo soy la desgracia que no tiene valor.
Les invito a escuchar la versión musicalizada