IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nos desvanecemos
como la espuma del mar,
afortunada,
por deber no permanecer,
aún sin sentir,
aún sin complacer al viento,
que con dos suspiros
la vuelve esencia de su esencia,
¿quién afirma poder convertirse en ello?
contemplamos a todo ser volverse recuerdo,
no escuchamos a los recuerdos permanecer,
la agonía de sus ecos es clara,
y a la vez desesperante,
vivimos buscando permanecer,
y permanecemos
auscultando lo que siempre fuimos,
olvido en latencia.
como la espuma del mar,
afortunada,
por deber no permanecer,
aún sin sentir,
aún sin complacer al viento,
que con dos suspiros
la vuelve esencia de su esencia,
¿quién afirma poder convertirse en ello?
contemplamos a todo ser volverse recuerdo,
no escuchamos a los recuerdos permanecer,
la agonía de sus ecos es clara,
y a la vez desesperante,
vivimos buscando permanecer,
y permanecemos
auscultando lo que siempre fuimos,
olvido en latencia.