Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En mi bolsillo un río de sueños bosteza peces,
en la ciudad llueven estatuas sin hora,
hay un cielo perdido que busca una fotografía,
un puñado de transeúntes recita poemas ancla,
al compás de las pisadas fuman hierba las baldosas,
un sin techo se enamora en la puerta de un cajero,
dos palomas juegan a la oca en la cola del tranvía,
corre un periódico con prisa porque no llega a misa,
mi cigarrillo me guiña un ojo junto antes de morir, él,
la música de los árboles hace bailar a una iglesia de izquierdas,
al ayuntamiento se le cae un diente, ya van veinte,
me bebo un té de canela con esperanza y pienso emocionado
que siempre que sucede igual pasa lo mismo.
en la ciudad llueven estatuas sin hora,
hay un cielo perdido que busca una fotografía,
un puñado de transeúntes recita poemas ancla,
al compás de las pisadas fuman hierba las baldosas,
un sin techo se enamora en la puerta de un cajero,
dos palomas juegan a la oca en la cola del tranvía,
corre un periódico con prisa porque no llega a misa,
mi cigarrillo me guiña un ojo junto antes de morir, él,
la música de los árboles hace bailar a una iglesia de izquierdas,
al ayuntamiento se le cae un diente, ya van veinte,
me bebo un té de canela con esperanza y pienso emocionado
que siempre que sucede igual pasa lo mismo.