Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Aquel ladrillo blanco un día tuvo ojos,
hoy su sangre en polvo
viaja en las alas de una mariposa.
La luna en pedazos mordisquea el olvido,
nos dice que es lo que tenemos que echar de menos.
Calaveras sonrientes son ahora raíces y ríos
y de tus labios en llamas bebo
Instantes petrificados.
Más allá de lo vivido está todo lo inexplicable,
lo ya sentenciado.
Aquí el espejo mira al hombre
buscando al hombre
y solo encuentra recuerdos.
hoy su sangre en polvo
viaja en las alas de una mariposa.
La luna en pedazos mordisquea el olvido,
nos dice que es lo que tenemos que echar de menos.
Calaveras sonrientes son ahora raíces y ríos
y de tus labios en llamas bebo
Instantes petrificados.
Más allá de lo vivido está todo lo inexplicable,
lo ya sentenciado.
Aquí el espejo mira al hombre
buscando al hombre
y solo encuentra recuerdos.