Qué extraños parecen
los sonoros teclados
en la soledad.
Qué extraños los sonidos
de las gotas que caen
formando círculos.
Extraños círculos
que nos apartan del eje
central de la vida.
Qué extrañas luces que, en el océano
de la existencia, nos parpadean.
Quizás anunciándonos siempre-
que los peldaños rotos
de la escalera nos aguardan.
Qué extraños parecen los laberintos
que nos conducen a la nada.
los sonoros teclados
en la soledad.
Qué extraños los sonidos
de las gotas que caen
formando círculos.
Extraños círculos
que nos apartan del eje
central de la vida.
Qué extrañas luces que, en el océano
de la existencia, nos parpadean.
Quizás anunciándonos siempre-
que los peldaños rotos
de la escalera nos aguardan.
Qué extraños parecen los laberintos
que nos conducen a la nada.